"Go ye therefore, and make disciples of all the nations, baptising them into the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit: teaching them to observe all things whatsoever I commanded you: and lo, I am with you always, even unto the end of the world."

(Matt. 28:19)

Febrero 2011

 

GO DE PABLO A TIMOTEO

 

1 TIMOTEO                              

                                                                                                                              Traducción: Alberto Flórez G.

 

Pablo, apóstol de Jesucristo

“Pablo, apóstol de Jesucristo,(1timoteo 1:1a) Parece que sólo hay una clase de apóstol después de todo: ¡apóstol de Jesucristo! Realmente no existen apóstoles verticales ni horizontales en la Biblia; ¡no hay apóstoles fuera de la iglesia! Sino apóstoles de Jesucristo.

 

¿Qué es el apóstol?

El apóstol es ¡uno que ha sido enviado! El apóstol es un enviado en representación de otro con la autoridad de quien lo envía para cumplir de manera exitosa el propósito con que fue enviado, y para hacer representar totalmente y hacer conocido a quien lo envió.

Jesús le dijo a los doce cuando los envió por primera vez: “El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió” Mateo 10:40. Ellos debían representar a Jesús y dar conocer a Su padre.

Más tarde Jesús les dijo: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo 28:19-20. Ellos tenían que hacer discípulos, completamente, y a todas las generaciones hasta el fin de los siglos.

 

¿Cómo es un apóstol de Jesucristo?

 

Los apóstoles son llamados y escogidos por Jesucristo. No se trata de asistir a un Seminario o instituto Bíblico para estudiar y graduarse allí de apóstol.

 

·        Los doce apóstoles fueron nombrados por Jesús después “…y pasó la noche orando a Dios” (Lucas 6:12-13).

 

·        Se escogió a Matías después de haber considerado a algunos. El otro discípulo, José calificaba puesto que también había sido un discípulo fiel de Jesús desde el principio, pero Dios escogió a Matías para el oficio del apostolado en ese momento. (Hechos 1:21-26).

·        Bernabé y pablo fueron llamados por sus respectivos nombres por el Espíritu Santo a través de una palabra profética mientras ministraban entre los maestros y profetas en Antioquía. Después de ministrar los ancianos impusieron sus manos, y ellos fueron enviados por el Espíritu Santo” (Hechos 13:1-4a). Desde ese momento se conocieron como apóstoles. (Hechos 14:4,14).

 

 

 

 

¿Quién es Jesús?

Si uno es apóstol de Jesús de Nazaret, el Cristo, entonces como apóstol, debe ser uno capaz de revelar quién es Jesús, la divinidad de Jesús ha sido disminuida en mucha de la modernidad y aún en la cristiandad tradicional. El apóstol de Jesús debe predicar nuevamente el misterio de la piedad:

“Dios fue manifestado en la carne,

Justificado en el Espíritu,

Visto de los ángeles,

Predicado a los gentiles,

Creído en el mundo,

Recibido arriba en gloria”

1Timoteo 3:16.

 

El ángel reveló a José que el nacimiento de Jesús era el cumplimiento de la profecía dada por medio de Isaías, “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emmanuel, que traducido es: Dios con nosotros” (Mateo 1:223). ¡Jesús era Dios en la carne!

 

Juan en su evangelio declara: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el verbo era Dios [más literalmente]Juan1:1. “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos Su gloria, gloria como la del unigénito de Su Padre) lleno de gracia y verdad. Juan 1:14.

 

El apóstol de Jesús debe conocer quién es Jesús y predicar la verdad concerniente a la manifestación de Dios en la carne. Jesús declaró: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” Mateo 28:18.

 

¿Qué significa llamarlo Cristo?

El ángel del Señor le dijo a los pastores,”que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor” (Lucas 2:11). Durante los siguientes treinta años de la vida de Jesús, el ser El Cristo, fue una realidad desconocida. Sólo fue hasta Su bautismo, y de recibir el Espíritu Santo sin medida que Jesús comenzó a ser conocido como el Cristo, [Cristo traducción de Mesías].

 

Después que Andrés y Juan conocieron a Jesús, Andrés fué a su hermano Simón Pedro y le dijo, “hemos hallado al Mesías (que traducido es Cristo)” Juan 1:41. Cuando Natanael conoció a Jesús, él dijo, “…Tú eres el Hijo de Dios,; tú eres el rey de Israel” (v49). El reconocimiento de Jesús como Rey, provino del conocimiento que Natanael tenía acerca del Mesías. Llamando a Jesús Rey, él estaba reconociéndolo como el Mesías.

Los apóstoles necesitan predicar, de la manera como los primeros apóstoles lo hacían, “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Cristo”  Hechos 5:42.

 

El evangelista Felipe creció bajo la sombra de los apóstoles y cuando él salía a predicar, “…anunciaba el evangelio del reino de dios y el nombre de Jesucristo” (Hechos 8:12). Felipe entendía que Jesús era, “Dios manifestado en la carne” y que “Jesús era el Mesías”.

 

El apóstol por mandamiento de Dios

“Por mandamiento de Dios” [de acuerdo al mandato de Dios], nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo, nuestra esperanza” 1Timoteo 1b [esta es una traducción literal de El Nuevo Testamento interlineal griego-inglés, 3ª edición Jay Green]. Pablo dijo que él era apóstol por mandato de Dios. ¡Él no tenía duda alguna acerca de su llamado ministerial! Pablo no tenía duda de haber sido llamado como apóstol. (1Corintios 12:28).

 

Si uno es llamado a ser apóstol, necesitamos conocer con certeza ese llamado y el nombramiento de parte de Dios. Como en los días de Pablo, hoy existe un cuestionamiento y contención concerniente al llamado de apóstoles por parte de Dios. Parece que Pablo tuvo que defender su caso,”para esto fui constituido apóstol y predicador (digo verdad en Cristo, no miento)” (1 Timoteo 2:7). Así mismo es hoy día es de la incumbencia de los apóstoles declarar su apostolado y realizar la obra del ministerio del apóstol.

 

 

La doctrina de los apóstoles

La preocupación primaria de Pablo como apóstol fue la doctrina: “para que mandases a algunos que no enseñasen diferente doctrina” (1Timoteo 1:3). El se encontraba preocupado porque los predicadores cristianos, “presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más que edificación de Dios que es por fe” (v4).Las fábulas y las historias son  unas referencias bíblicas mínimas a la verdad. El estudio de las genealogías poniendo énfasis especial en los árboles genealógicos  - un pasatiempo actual muy popular en occidente – no es de mucho valor. Las Escrituras dicen, “y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según su promesa” (Gálatas 3:29). Lo que es importante es nuestra relación con Cristo y nuestra lealtad a Él. Ora judíos ora gentiles.

 

Pablo es claro: si predicamos y enseñamos la doctrina de los apóstoles (Hechos 2:42), estaremos cumpliendo el mandamiento que el Señor nos dio: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del padre, y del hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo. Amén.  Mateo 28:19-20.

El fin de tal enseñanza será:

·        “El amor de nacido de corazón limpio,

·        de buena conciencia,

·         y de fe no fingida”. 1Timoteo 1:15

 

Puesto que algunos se han extraviado de la verdadera doctrina y “…desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería, queriendo ser doctores de la ley”, hablan cosas sin comprender y afirman cosas de las que ellos no conocen seguramente (1 Timoteo 1:6-7). Uno se preguntaría: si todos estos “judaizantes”, quienes promueven y practican hoy día, asegurando que es la manera mejor y más correcta de hacer las cosas, es lo que Pablo en sus días condenaba.

 

 

 

La ley es buena

“…La ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes…” 1timoteo 1.8-9. La ley no es un asunto para los verdaderos creyentes porque cuando caminamos en el cumplimiento de la ley, el Espíritu Santo mismo mora en nosotros, y “...pondré mis leyes en las mentes de ellos, y sobre su corazón las escribiré” (Hebreos 8:10).

 

La ley es para los injustos

Pablo dice que la ley es para, “los irreverentes y profanos,…para los fornicarios y sodomitas… y para cuanto se oponga a la sana doctrina” (1Timoteo 1:9-10). La ley es parte de la enseñanza. La palabra hebrea para ley es torah, y significa: La ley, la enseñanza, la instrucción.”Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” 1Timoteo 3:16.

 

La doctrina de los apóstoles, la cual es la enseñanza que Jesús ordenó en la Gran Comisión, es la aplicación de las enseñanzas de Moisés en el Nuevo Testamento y el cumplimiento de él. (Mateo 5:17-18). No tiene que ver más con observancia alguna o significancia ceremonial, sino el resultado de:

·        Amor nacido de corazón limpio

·        Amor de  buena conciencia

·        Amor de fe  no fingida.

1Timoteo 1:5

 

La ley es un hayo que nos lleva a Cristo

La ley nos fue dada como un hayo hasta que llegue a la fe: “antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro hayo, para llevarnos a Cristo, a fin que fuésemos justificados por la fe” Gálatas 3:23-25.

 

La doctrina está de acuerdo con el evangelio

Pablo dice que la sana doctrina es, “según el glorioso evangelio del Dios bendito” (1Timoteo 1:10-11). Pablo dice que la sana doctrina lo es si está de acuerdo con el evangelio. Jesús mismo predicó el evangelio. Esto significa que todo lo que lo que Jesús enseñó en los evangelios, es el evangelio, de la misma manera que enseñaron los apóstoles dirigidos por el Espíritu Santo, por supuesto incluyendo a Pablo. La sana doctrina es de acuerdo al evangelio como está escrito. De allí que nuestra enseñanza sea de acuerdo con lo que está escrito.

 

La doctrina es confiada a los apóstoles

Pablo decía que el evangelio, “que a mí me ha sido encomendado” (v11). Esta es una responsabilidad sería que Pablo aceptó del Señor. Los apóstoles hoy necesitan venir a la madurez en Cristo y aceptar la responsabilidad de predicar y enseñar la doctrina pura doctrina de las Escrituras.

 

 

 

 

A los hijos se les da la orden

Pablo escribió a Timoteo, “Un verdadero hijo en la fe” (1 Timoteo 1:2). En otro lugar de las Escrituras llama a Timoteo, “mi amado y fiel hijo en el Señor” (1 Corintios 4:16). Timoteo era amado por Pablo; ellos compartían la bendición de una relación de padre e hijo a través del evangelio. Timoteo era fiel: Pablo dijo, “Quien te recordará de de mis caminos en Cristo. Como yo enseño en todas partes en cada iglesia”  (v16). Timoteo era fiel; eso significa que él predicaría y enseñaría la verdad.

 

 La carta completa a Timoteo fue su orden o mandato. En el capítulo 2, él encarga a Timoteo lo concerniente a orar en la iglesia; en el capítulo 3 establece los requisitos para los supervisores (obispos) y diáconos cuando fuese el joven apóstol el responsable de ordenarlos. Le recuerda a Timoteo el fundamento más importante y el pilar de la verdad: el misterio de la piedad (1 Timoteo3:15-16). En el capítulo 4, Pablo lo previene de la gran apostasía venidera en tiempos posteriores. Nuevamente lo exhorta a poner atención en la doctrina (4:13). En los capítulos 5 y 6, Pablo está enseñando sana doctrina. Finalmente Pablo encomienda y confía a Timoteo la responsabilidad de la sana y pura doctrina en la iglesia (1 Timoteo 6:20-21).

 

Paul Galligan

 

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