Agosto
2009
FUNDAMENTOS DE NUESTRA FE
Por Paul Galigan
Una obra importante del apóstol es la de vigilar los
fundamentos con el fin de reforzarlos y aun en algunas
instancias, reubicarlos. Un apóstol debe ser “un perito
constructor” (1Cor, 3.10); alguien que puede facilitar
la edificación de la casa de Dios. La casa pertenece a Jesucristo
(Heb. 3:6), y nosotros el pueblo de Dios, somos la
casa, siendo puestos juntos como piedras vivas dentro de
El (1Pedro 2:5).
Toda casa que enfrentará la prueba y el juicio necesita
ser edificada sobre el único y verdadero fundamento, el
cual es Jesucristo (1Cor.3:11), y edificada de acuerdo
con Su palabra, no de acuerdo con la tradición del hombre,
sea cual sea ésta, sea Católica Romana o Pentecostal, o
aun proveniente del actual título de “apostólico”.
Aun, como la iglesia posee fundamentos, “edificada
en los fundamentos de apóstoles y profetas” (Efesios 2:19-20),
esto es, edificada en la revelación de Jesucristo,
la cual es traída por apóstoles y profetas, de tal manera
que la fe del creyente individualmente debe ser, de manera
apropiada y segura, fundamentada en los principios elementales
de los oráculos de Dios. Cuando los fundamentos se colocan
adecuadamente, esto es, se enseñan y practican, la iglesia
corporativamente puede crecer en madurez y perfección. Necesitamos
que Dios permita marchar hacia la perfección (Heb. 6:3)
y Dios no concederá el permiso a menos que los fundamentos
hayan sido puestos meticulosamente.
Repasemos los fundamentos mencionados en Hebreos 6:1-2
Arrepentimiento de las obras muertas
Todo pecado es una obra muerta pero en el contexto del
libro de los Hebreos, las obras muertas específicamente
se refieren a las “obras muertas del judaísmo”. El escritor
está constantemente comparando y mostrando cuanto mejor
y superior es el Nuevo Pacto que el antiguo Pacto. Todo
sacrificio del hombre se reemplaza ahora por el sacrificio
de Cristo, de allí que los sacrificios del hombre sean obras
muertas. Mucho de nuestros servicios y programas de la iglesia
pueden ser obras religiosas muertas, que realmente hacen
más agobiante nuestro crecimiento hacia la madurez, que
nutrir y facilitar el crecimiento.
Fe hacia a Dios
Las obras religiosas muertas se reemplazan por “la
fe hacia a Dios”-abandonando las obras muertas por la
obediencia de fe, creyendo en Jesús, bautizándose en El
y siendo llenos del espíritu de Jesucristo; y posteriormente
hacer las obras ordenadas (Efesios 2:10). Muy a menudo
nuestra “iglesia local” está operando de acuerdo con
normas denominaciónales prescritas y creemos que estamos
siendo exitosos cuando funcionamos con dichas normas, mientras
que todo el tiempo la palabra de Dios se encuentra desatendida.
La revelación es rara y los creyentes no están creciendo
en madurez, hacia un espíritu motivado hacia las buenas
obras, funcionando en el cuerpo, dando vida.
Doctrina de los bautismos
Bautismos (lavamientos) está en plural. ¿Qué es la doctrina
de “bautismos”? Algunos dicen que incluye el bautismo en
el Espíritu y esa es la razón por la cual se considera que
es plural. Sin embargo el bautismo en el Espíritu es el
resultado de la “imposición de manos” ¡y en el griego
la palabra para “bautismos” es “lavamientos” refiriéndose
al agua!
El nuevo Testamento enseña claramente tres bautismos.
Estos son los tres bautismos [lavamientos] que se nos debe
enseñar para que de esta manera este fundamento sea meticulosamente
colocado en nuestras vidas y experiencia.
El bautismo de Juan
El bautismo de Juan fue un lavamiento en agua.
“Bautizado en el Jordán” Mateo 3:6.
El bautismo de Juan era para arrepentimiento de
pecados “Juan ciertamente bautizó con un bautismo
de arrepentimiento” Hechos 19:4 [ver también Mateo
3:11; Marcos 1:4; Lucas 3:3].
El bautismo de Juan era como un bautismo de señal, señalando
al que vendría después, el Mesías, Jesús. “E irá adelante
de él con el espíritu y el poder de Elías” Lucas 1:17, [ver
también Lucas 3:16; Marcos1:7-8; Mateo 3:11, Juan 1:33]
El bautismo de Juan era la voluntad de Dios
por el pueblo. Dios envió a Juan para preparar el camino
para el Mesías. “Mas los fariseos y los interpretes de
la ley desecharon los designios de Dios respecto de si
mismos, no siendo bautizados por Juan” Lucas 7:30.
El bautismo de Jesús
El bautismo de Jesús fue en agua. “Jesús…..subió
luego del agua”. Mateo 3:16.
El bautismo de Jesús fue el bautismo del Mesías mismo;
el cumplimiento de la señal: Jesús el Mesías fue
bautizado. “Jesús vino de Galilea a Juan para ser bautizado”
Mateo 3:15.
El bautismo de Jesús no fue para arrepentimiento de pecados
sino “para cumplir toda justicia” Mateo
3:15.
Cuando Jesús fue bautizado “los cielos le fueron abiertos,
y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía
sobre él” Mateo 3:16.
La llegada del Espíritu de esta manera es totalmente nueva.
Un hombre en la tierra puede ser lleno del Espíritu de Dios.
En el bautismo de Jesús una voz habló desde el
cielo confiriéndole la adopción (Mateo 3:17).
Lo que perdió Adán ahora es restaurado por Jesús y mucho
más porque Ahora el Espíritu santo se encontraba viviendo
plenamente en un hombre. Jesús no era simplemente “un alma
viviente”, sino un “Espíritu vivificante” (1Cor. 15:45).
El bautismo fue la voluntad de Dios para Jesús:
“Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia”
Mateo 3:15.
El bautismo del creyente
El cumplimiento de ambos bautizos, el de Juan y el de
Jesús.
El de los creyentes es por inmersión en agua.
“Y dijo el eunuco: “aquí hay agua; ¿Qué impide que yo
sea bautizado? Hechos 8:36. Note que la palabra griega
para “bautismo” significa “inmersión en agua o sumergir
en agua”, no rociamiento. No hay bautismos por rociamiento
registrados en la Biblia.
El bautismo de creyentes es para arrepentimiento
de pecados. (Hechos 2:38).
Los creyentes se bautizan en el Mesías, la señal “sepultados
conjuntamente con él para muerte por el bautismo, a fin
de que cómo Cristo resucitó de los muertos por la gloria
del padre, así también nosotros andemos envida nueva” Rom.4:6,
[ver también Gal.3:27; 1Cor.12:13]. Los creyentes
se bautizan en el Nombre de Jesús el Mesías
[Cristo].
Mateo 28:19 que es “bautizándolos en el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” Hechos 2:38, “Estos
fueron bautizados en el nombre del Señor Jesucristo” Hechos
19:6.
Los creyentes deben de recibir el Espíritu Santo
como resultado para “la remisión de pecados”. Hechos
2:38. “y habiendo impuesto Pablo las manos [después
de su bautismo en agua] el Espíritu Santo vino sobre
ellos” Hechos 19:6.
El bautismo puede ser momento para que la palabra
profética pueda ser declarada sobre los creyentes
un, tal como fue con Jesús y Pablo (Hechos 9:15-18).
El Bautismo es la obra de Dios para todo creyente.
[Marcos 16:16; Mateo 28:19]
Imposición de manos
Primariamente para recibir el Espíritu Santo – la manera
de recibir el Espíritu Santo es mediante la imposición de
manos. Los judíos en el día de Pentecostés (Hechos 2:4),
y los gentiles en la casa de Cornelio (Hechos 10:44-46),
recibieron un derramamiento y llenura del Espíritu Santo.
Los 3000 mil nuevos creyentes en el día de Pentecostés habrían
tenido impuestas sus manos sobre ellos (Hechos 2.38-41).
Los creyentes bautizados en Samaria lo recibieron cuando
los apóstoles impusieron sus manos sobre ellos: “Entonces
le imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo” Hechos
1:17.
[Ver también Hechos 9:17 y Hechos 19:6)
La imposición de manos es también para sanar, bendecir,
comisionar, ordenar e impartición de dones y ministerios.
Resurrección de la muerte
Cuando somos bautizados nos levantamos con El en resurrección
de vida. La resurrección de muerte es solamente una realidad
porque Jesús murió y literalmente se levantó de la muerte
tres días más tarde, “el primogénito de entre los muertos”
Col.1:18.
La resurrección de Jesús es la base de la vida eterna;
porque El se levantó, podemos recibir vida eterna como es
El ahora “un espíritu vivificante” (Juan
5:25; 1Cor. 15:45). La resurrección de Jesús conduce
a la vida en El para todo creyente. La resurrección de vida
es una manera normal en la vida cristiana pero también es
una meta por lograr. “A fin de conocerle, y el poder
de su resurrección, y la participación de sus padecimientos,
llegando a ser semejantes a él en su muerte, si en alguna
manera llegase ala resurrección de entre los muertos” Fil.
3:10-11.
Juicio eterno
Se declara en el evangelio (Juan 3:16), quien
crea en El no perecerá sino que tendrá vida eterna.
Somos gobernados para la eternidad; debemos escoger ahora,
a quién serviremos. El juicio eterno depende de nuestra
respuesta a Jesús el Cristo. El decir, la “oración del
pecador” es una aproximación a la vida eterna - ahora
usted irá al cielo - ha trivializado el fundamento bíblico
del juicio eterno. El juicio está a nuestro alrededor, y
todos los días o vivimos en paz en el reino o resistimos,
y esforzamos en el mar de la humanidad.”El cual nos ha
librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al
reino de su amado Hijo” Col 1:13.
Celebrando la Cena del Señor de casa en casa
Regresamos después de visitar durante siete días a los
hermanos al norte de Atherton Tableland [1800 kilómetros
de Toowoomba]. Disfrutamos de un tiempo muy gratificante,
visitando a los hermanos de casa en casa. Janet y yo estuvimos
compartiendo en nueve casas diferentes. ¡Nuestra mayor reunión
fue con siete hermanos! Llevamos otro equipo de tres miembros,
incluyendo a Alberto de Colombia, a quienes dejamos como
parte de una iglesia-casa quienes se reunirían en el área
de Proserpine. Ellos experimentaron cuatro maravillosos
días de visitación y después dos días de reuniones con los
hermanos el fin de semana en la finca de uno de los hermanos.
Alberto proviene de un background ministerial de las Asambleas
de Dios y por supuesto la ministración en la iglesia –casa
es de alguna manera diferente; mucho más relacional y la
fraternidad basada en ella. A él le agradó y fue personalmente
ministrado también. Regresamos regocijados ante la simple
naturaleza y la naturaleza sencilla de la iglesia en casas.
No sólo oímos de la promoción de la “iglesia sencilla”
o como se quiera llamar sino que experimentamos la realidad
de ella.
Mientras nos encontrabamos fuera de la ciudad el fin
de semana, el pastor Rob tuvo la responsabilidad de las
actividades del fin de semana. Uno de los hermanos que saldrán
para Myanmar a fines de septiembre, compartió la palabra
en la predicación del servicio de la noche del viernes.
Hubo nuevos asistentes y a través de la palabra de conocimiento,
dos de las damas visitantes fueron ministradas para sanidad
física. En el entrenamiento de los sábados tres hermanos
diferentes enseñaron una sesión cada uno y en el servicio
del domingo otros dos hermanos tuvieron la oportunidad
de predicar. Todos los reportes son muy positivos, después
el domingo por la tarde nueve hermanos fueron bautizados,
cuatro de ellos de Brisbane, incluyendo una pareja de esposos-
nuevos cristianos. El esposo envió un mensaje de texto a
Nick al día siguiente para confesarle que cuando estuvo
hablando en lenguas “experimentó un sentimiento maravilloso”.
Algunos de nuestros hermanos locales sudaneses estaban entre
esos bautizados, fue muy poderoso.
Peter Aleck el apóstol keniano se encuentra ministrando
en Pakistán, está teniendo una cosecha fructífera con el
hermano Afrif en seminarios para líderes y cruzadas-150
entregaron sus vidas a Jesús y muchas sanidades ocurrieron.